Por Jorge Cuba-Luque
El reciente libro de JJ. Maldonado, E-mails con Roberto Bolaño (Lima, 2025, Seix Barral 254 páginas) presenta un problema a todo aquel que acaba de leer los diez relatos que lo componen, a saber, cuál de sus cualidades es la primera: su fluidez, su humor, la destreza del lenguaje, el retrato de los personajes (todos o casi todos escritores reales y muy conocidos), la cultura literaria que hay en ellos o la trama irreprochable que los sustenta.
El título del libro, que lleva el nombre del escritor chileno Roberto Bolaño (1953-2003), es un anticipo del perfil de los personajes principales de los relatos: escritores, algunos consagrados y muy conocidos como Enrique Vila-Matas, Mario Vargas Llosa, la Premio Nobel de 2024 Han Kang, el argentino Rodrigo Fresán o el chileno Alejandro Zambra. Con esos nombres viene obviamente la literatura, pero no la del aula universitaria o la conferencia, sino aquella como la que J.J. Maldonado la entiende en este libro: la representación de lo real como medio para desacralizar la cultura, en este caso, la cultura literaria, para burlarse de sus creadores como de sus admiradores. Pues sí: los personajes de estos cuentos viven en el ámbito literario de una manera extrema cuando no grotesca, cómica: desde un joven que es invitado a dar una conferencia sobre Enrique Vila-Matas y, llegado el momento de su intervención en el evento, su ponencia consiste en hablar de una fotografía del autor cuando niño, hasta el último, los intercambios de mails entre Roberto Bolaño y una admiradora, años después del fallecimiento del escritor chileno.
En cada uno de estos textos J.J. Maldonado parece sugerir que un escritor, por venerado y consagrado que sea, está en el fondo al lado opuesto de lo que su imagen pública muestra, o mejor dicho, en la que su lector o admirador lo ha colocado ganado por su obra, no para hacerlo «humano, muy humano» y mostrar que es una persona como cualquier otra, sino para exponerlo en situaciones improbables o disparatadas las que, curiosamente, son las que perfilan su personalidad y, acaso dan algunas pistas sobre su obra.
Pero, ¿es este un libro solo para iniciados en literatura, para lectores con cultura literaria? Pues sí y no.
Sí, porque quien se acerque a este libro con un bagaje de lecturas e información sobre libros y autores, recibirá divertido estos textos, probablemente incluso cotejando lo que sabe del escritor con la historia contada por J.J. Maldonado. Un ejemplo de esto puede ser el cuento «Lo que Mario Vargas Llosa no dijo» directa alusión a Lo que Varguitas no dijo, el libro de Julia Urquidi, primera esposa del autor de La ciudad y los perros, de la que se divorció para casarse con su prima.
No, porque se trata de relatos con autonomía respecto a los personajes de referencia: «Vargas Llosa» o «Fresán» «Roberto Bolaño» y los demás, son aquí creaciones de J.J. Maldonado, la intertextualidad no impide que un lector sin mayor formación literaria no pueda regocijarse, por ejemplo, con la historia del joven admirador del escritor chileno Alejando Zambra, a quien termina reemplazando; «El otro Zambra» es un buen ejemplo de lo que apunto pues, si bien Alejandro Zambra es un autor afirmado y reconocido, no es una figura mediática reconocible en la calle, lo que hace que el lector «no literario» acepte sin dificultad una divertida historia sobre «el doble».
En fin, J.J. Maldonado ha logrado en este libro un delicioso conjunto de historias pautadas de humor, el mismo que envuelve las referencias literarias con un lenguaje coloquial y culto a la vez, sencillo, expuesto con un discurso tan divertido como fluido. E-mails con Roberto Bolaño es el libro de cuentos más original publicado en el Perú en muchos años.

No hay comentarios
Añadir más