La historia de un futbolista: Gloria y tormento. La novela de José Leandro Andrade

Jorge Chagas gloria y tormento
José Leandro Andrade, el primer astro negro del fútbol mundial, brilló como campeón olímpico en 1924 y 1928 y del primer Mundial de 1930 con Uruguay. En Gloria y tormento, Jorge Chagas lo retrata con maestría: su gambeta mágica, su vida de tango en el París de los años 20 y su trágica decadencia, todo envuelto en un fino realismo mágico afro-uruguayo.¡ No te pierdas esta  reseña de Jorge Cuba-Luque!

 

Por Jorge Cuba-Luque

El uruguayo José Leandro Andrade fue el primer futbolista negro que formó parte de una selección nacional que jugó en Europa, dato que no sería más que una curiosidad de no ser porque, con la Celeste, Andrade fue dos veces campeón olímpico (París 1924 y Amsterdam 1928), además de campeón en 1930 en el primer mundial organizado por la FIFA, el Mundial de Uruguay. Pero hay todavía algo más: su existencia, de principio a fin fue tan desconcertante como fascinante. En Gloria y tormento. La novela de José Leandro Andrade (Ed.  Fin de siglo, 2022), del también uruguayo Jorge Chagas, asistimos en clave romanesca, no solo al recorrido futbolístico de Andrade, sino también a su entorno más esencial: el de raigambre afro insertada en la Banda Oriental que, no por minoritaria ocupa un lugar de importancia en lo que es la expresión cultural más extendida en Uruguay, junto al tango: el fútbol, y es así que el autor apunta: «…no solo fue el primer deportista negro que disputó una olimpiada. Fue el primer astro negro de fútbol a nivel internacional» (p. 29).

Bajo la forma de un extenso reportaje para la colección de fascículos «Figuras uruguayas del siglo XX», Clara Moreira, una joven pero ducha periodista, recibe el extraño encargo de escribir sobre Andrade, lo que acepta inicialmente a regañadientes pues a ella no le interesa el fútbol ni nunca había oído hablar de Andrade. Es a lo largo de las páginas del texto de Clara Moreira, una impecable, extensa e interesantísima crónica, que el lector asiste a lo que fueron su vida y milagros dentro y fuera de la cancha, sus orígenes familiares, su gloria futbolística y su triste decadencia y, de paso, a lo que era su país en aquellos años: «Hijo de su tiempo, bucear en su vida es un viaje al pasado de un Uruguay, un mundo y un fútbol —pantalones hasta las rodillas, pelota de tiento, zapatos de cuero con punteras duras y tapones, cuando los árbitros no usaban tarjetas— que ya no existen» (p. 69).

Junto a la voz de Clara Moreiera aparece también, en los primeros capítulos, la de un narrador omnisciente que habla de diversos ritos de la comunidad de ascendencia africana, como el evocado por Dominga, Zolaida y Tomasa, tres ancianas negras que, tras soñar las tres el mismo sueño la misma noche,  vaticinan el futuro del recién nacido hijo de “la mujer del brasilero”, la madre de José Leandro de las que eran vecinas en el barrio La Cachimba, en Salto, ciudad de la frontera con Argentina, zona en las que las ancestrales creencias africanas persistían en la memoria de sus pobladores: «El pájaro negro de alas blancas aparece de la nada en un cielo tan rojo que parece vomitar sangre…luego de muchísimas lunas, Watawi, el dios niño había despertado» (p. 9), reporta el narrador,  introduciendo de paso, una variante de realismo mágico que será un fino hilo conductor hasta el final del libro. La familia se mudará luego a Montevideo, al barrio Las Muchas Puertas, poblado por afrodescendientes.

Jorge Chagas potencia la figura de un futbolista que, además de su maestría como deportista, era también el portador de una cultura, rasgo colectivo que José Leandro Andrade individualizó perfilándose como un hombre que parecía ser tan complejo como carismático que, desde muy joven, sobresalió en las canchas como mediocampista de gambetas sorprendentes de las que el mismo Andrade dice:  «aprendí ese truco sacando las patas de los alambrados cuando robaba gallinas» (p. 38).

La apoteosis de José Leandro Andrade llegará  durante los Juegos Olímpicos de Paris, en 1924, cuando sorprendió al público presente en estadio de Colombes desde el mismo momento en que Uruguay salió a la cancha: era la primera vez que se veía un deportista negro en una competición oficial. Los sudamericanos deslumbraron con un 7-0 a Yugoslavia, y luego siguieron más triunfos, hasta el final frente a Suiza por 3-0, que les valió la medalla de oro. Una exclamación vendrá desde las tribunas, refiriéndose a Andrade: ¡Merveille noire!. El narrador del que se vale Jorge Chagas da cuenta también de la nueva medalla de oro de Uruguay en los Juegos de 1928, en Amsterdam, y la posterior obtención de la Copa Jules Rimet, en el primer Mundial, en 1930.

José Leandro Andrade hará también maravillas en las noches parisinas de los locos años 20, durante el apogeo del tango: elegante, irresistible bailarín de tangos, seduce a una millonaria, se le atribuye un romance con la ya célebre Josephine Baker, cuenta el narrador omnisciente de Chagas, además de encuentros con Carlos Gardel y Louis Armstrong, mientras que Clara Moreiran debe escribir sobre uno de los hechos más desconcertantes de la vida de Andrade: sin justificación alguna, no asiste al gran homenaje que, con orgullo y mucho sacrificio, los vecinos de Las Muchas Puertas, le han preparado. Gloria y tormento. La novela de José Leandro Andrade presenta dos personajes claves en la vida del futbolista: Yima, un amigo de infancia, e  Etaides Irisluna, ya anciana en el momento en el que Clara Moreira empieza a escribir su reportaje y a la que va a entrevistar  pues le han dicho que sabe muchos secretos de la vida de Andrade, secretos que revelarán un inesperado vínculo personal entre Andrade y la joven periodista.

Con este libro Jorge Chagas ha plasmado sin duda la mejor novela en español sobre un futbolista, representando con originalidad, conocimiento y no poco humor el formidable   retrato de un deportista singular e ídolo popular, cuando el futbol empezaba a ser el deporte de masa que es hoy y un pueblo se veía reflejado en él.

 

 



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