En esta nueva entrega de nuestro ciclo de entrevistas a autoras de poesía, presentamos una charla con la periodista y docente Charo Arroyo, amiga de la poeta María Emilia Cornejo. Este ciclo es posible gracias a Lexitrans Perú.
Por Ana Rodríguez
Crédito de foto: archivo de la familia Cornejo Calderón
La poesía de María Emilia Cornejo habla directamente a las mujeres con un lenguaje claro y sigue tan vigente que hace unas semanas se realizó el I Coloquio de Poesía Peruana «María Emilia Cornejo» (organizado por el Centro de Estudiantes de Literatura de San Marcos y la Red Literaria Peruana). Asimismo, a fines del 2023 apareció la segunda reimpresión de Todo los guardo en mis ojos. Poesía reunida (1967-1972), la antología poética más completa de María Emilia Cornejo, que fue preparada por su familia. A propósito de su vida y obra, conversamos con Charo Arroyo, gran amiga de la poeta.

Charo Arroyo, amiga de María Emilia Cornejo. (Foto: archivo personal)
¿Cómo recuerdas a María Emilia?
Alegre. Siempre la noté una muchacha sociable, contenta. La primera vez que la vi fue cuando me visitó en la oficina donde yo trabajaba (en Azángaro), acompañada de un amigo poeta. Después empezó a ir sola a verme. Se sentaba a tejer y se quedaba mucho rato. Reíamos y conversábamos de todo lo que conversamos las mujeres. Iba casi todos los días.
Mi oficina era un lugar muy abierto y acogedor. Era un centro de reunión de poetas, escritores. Llegaba Juan Ramírez Ruiz, toda la gente de Hora Zero, de Gleba. Iba Eloy Jáuregui porque yo le compraba libros a su papá.
¿Hablaron sobre feminismo?
No conversábamos sobre eso. Yo estaba trabajando, ella llegaba y se sentaba en el sillón a mi lado. Me contaba de sus caminatas. No habíamos profundizado en cuestiones serias porque yo estaba trabajando. A veces ella revisaba sus papeles y después se iba.
Lo que te puedo decir es que ella tenía una vida más libre. No era la vida típica de una limeñita de 23 años. Escribía poesía, caminaba por la calle, iba a San Marcos. No era una chica convencional. Yo tampoco lo era.
Todo los guardo en mis ojos. Poesía reunida (1967-1972) está estructurado en «caminos» y uno de ellos es el social. ¿Consideras que María Emilia quería experimentar lo que es vivir en pobreza?
María Emilia se fue a vivir a Caja de Agua. Susana Villarán también. Esto tiene que ver con la teología de la liberación. Alguna vez hablamos sobre la teología de la liberación porque las dos creíamos en eso. Recuerda que en los años setenta estaba en auge. Ofrecía cosas que tenía que ver con la izquierda. María Emilia nunca fue militante de izquierda, pero tenía muchos sentimientos de solidaridad con la gente pobre. Era sensible. Sobre la teología de la liberación sí conversamos. ¿Sabes que el padre Gustavo Gutiérrez vive hasta ahora? Tiene más de 90 años.
En esa época participábamos más que lo que participa la juventud actual. Nosotros tomábamos partido, hacíamos trabajo partidario. En esa época fundamos Izquierda Unida, por ejemplo. Yo era dirigente sindical a nivel de Lima. Soy una sobreviviente de esa época. Han muerto todos los dirigentes políticos de esa época: Diez Canseco, Dammert, Del Prado.
Evelyn Sotomayor, investigadora de su poesía, indica que su lenguaje es claro, transparente: te inunda.
Su poesía era elegante; a pesar que tenía partes sexis, era una poesía fina. Todo eso influyó en que fuera tan querida. Escribió de forma armoniosa, sincera. Eso causó un impacto porque ha sido la voz de las mujeres. Si viviera hoy, seguiría escribiendo poesía con más libertad.
¿Cómo sitúas a María Emilia en el canon de la poesía peruana?
Dejó una buena herencia poética. Estuvo en el momento oportuno, en el sitio oportuno. Los dos poemas que circularon de María Emilia fueron impactantes en los setenta. Me refiero a Como tú lo estableciste y La muchacha mala de la historia, que aparecen en la Antología de la poesía peruana (Peisa).
Me emociona que María Emilia Cornejo brille como poeta. Su cuaderno de francés (con apuntes de sus clases, poemas y que era también un diario) se quedó conmigo 40 años. Nuestra amistad era tan bonita que cuando dejó de ir a mi oficina, yo pensaba «algún día aparecerá».
Sobre la autora
Rosario Arroyo Morales es periodista, correctora de estilo y docente. Especialista en lenguaje inclusivo y ortotipografía, escribe poesía y crónica.
Los cinco libros favoritos de Charo Arroyo
- El viento conoce mi nombre, de Isabel Allende.
- Los alemanes, de Sergio del Molino.
- El síndrome de Beckering y la Amazonía, de Walter Meza.
- Fatum, de Manuel Guerra.
- En agosto nos vemos, de Gabriel García Márquez.

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